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Gestoría para sociedades: en qué se diferencia

Constituir una sociedad cambia por completo tus obligaciones contables y fiscales. Esto es lo que debe ofrecer una gestoría preparada para llevarla correctamente.

El salto de operar como autónomo a constituir una sociedad no es solo un cambio de forma jurídica: implica una contabilidad mucho más exigente, un impuesto distinto, y obligaciones mercantiles que no existen para un autónomo persona física. No todas las gestorías están igual de preparadas para asumir ese salto, y contratar una sin la experiencia adecuada puede salir caro en errores o sanciones. Esta guía explica exactamente qué cambia y qué debes exigir a una gestoría para sociedades, tanto si ya tienes una sociedad constituida como si estás valorando dar ese paso próximamente.

Qué servicios adicionales necesita una sociedad

Frente a la gestión de un autónomo, una sociedad añade varias capas de complejidad que una gestoría debe cubrir, y que conviene tener claras antes de comparar precios entre distintas opciones, ya que una tarifa aparentemente similar puede no incluir realmente todo lo que tu sociedad necesita:

AspectoAutónomoSociedad
ContabilidadLibros registro simplificados (estimación directa)Contabilidad completa según el Código de Comercio
Impuesto sobre el beneficioIRPF (progresivo, hasta 47%)Impuesto sobre Sociedades (tipo general 25%, reducido 15% en ciertos casos)
Cuentas anualesNo aplicaObligatorio depositarlas en el Registro Mercantil cada año
Libro de actasNo aplicaObligatorio si hay junta de socios o administrador único con decisiones relevantes
Nóminas del administradorNo aplica de la misma formaRequiere gestión específica según el régimen de cotización del administrador

Contabilidad completa: la gran diferencia

Mientras que un autónomo en estimación directa simplificada solo lleva libros registro de ingresos y gastos, una sociedad está obligada a llevar contabilidad completa conforme al Código de Comercio y al Plan General Contable: libro diario, libro de inventarios y cuentas anuales, con balance, cuenta de pérdidas y ganancias, y memoria. Esto no es opcional ni depende del tamaño de la sociedad: toda sociedad mercantil, por pequeña que sea, tiene esta obligación desde el primer ejercicio. Puedes ver la diferencia completa de regímenes contables en nuestra guía de contabilidad para autónomos.

Impuesto sobre Sociedades vs. IRPF

El cambio de impuesto es una de las razones habituales por las que un negocio decide constituirse en sociedad: mientras que el IRPF de un autónomo es progresivo y puede llegar al 47% en los tramos más altos, el Impuesto sobre Sociedades tiene un tipo general del 25%, con un tipo reducido del 15% aplicable a empresas de nueva creación durante los dos primeros ejercicios con base imponible positiva. Esta diferencia solo compensa a partir de ciertos niveles de beneficio, ya que una sociedad también implica costes de gestión más altos; una buena gestoría debería poder ayudarte a valorar si el cambio compensa en tu caso concreto, no solo tramitarlo una vez decidido, sino asesorarte también sobre el momento más adecuado para hacerlo.

Cuándo tiene sentido dar el salto a sociedad

No existe una cifra de facturación exacta a partir de la cual "toca" constituir una sociedad, pero hay señales que suelen indicar que merece la pena estudiarlo: tu beneficio anual empieza a superar los 60.000-70.000 €, donde la diferencia entre el tipo marginal de IRPF y el 25% del Impuesto sobre Sociedades empieza a ser significativa; quieres separar tu patrimonio personal del riesgo de la actividad, ya que una sociedad limita la responsabilidad a el capital aportado en la mayoría de los casos; o vas a incorporar socios y necesitas una estructura formal para repartir participaciones y decisiones. Una gestoría con experiencia en ambos formatos puede ayudarte a hacer el cálculo real, comparando el ahorro fiscal frente al coste adicional de gestión, en lugar de decidir solo por intuición o por lo que le ha funcionado a otro negocio distinto al tuyo.

Tipos de sociedad más habituales para pequeños negocios

TipoCapital mínimoCuándo se usa habitualmente
Sociedad Limitada (SL)1 € (desde la reforma de constitución exprés)La opción más habitual para pequeños negocios y startups
Sociedad Limitada Unipersonal (SLU)1 €Un único socio, misma protección patrimonial que una SL estándar
Sociedad Anónima (SA)60.000 €Negocios de mayor envergadura o que prevén salir a bolsa
Sociedad CivilSin mínimo legalMenos habitual hoy, con menor protección patrimonial que una SL

La Sociedad Limitada es, con diferencia, la forma jurídica más elegida por autónomos que dan el salto a sociedad, gracias a su capital mínimo reducido y la protección patrimonial que ofrece frente a operar como persona física.

Obligaciones mercantiles que no existen para un autónomo

  • Depósito de cuentas anuales: cada año, dentro de los plazos legales, hay que presentar las cuentas en el Registro Mercantil.
  • Libro de actas: registro de las decisiones tomadas en junta de socios o por el órgano de administración.
  • Legalización de libros contables: los libros oficiales deben legalizarse telemáticamente en el Registro Mercantil dentro de los cuatro meses siguientes al cierre del ejercicio.
  • Renovación de cargos del órgano de administración: si el cargo de administrador tiene una duración limitada según los estatutos, hay que renovarlo formalmente antes de que caduque.

Cuánto cuesta una gestoría para sociedades

PerfilRango de precio orientativo
Sociedad pequeña sin empleados~90-150 €/mes
Sociedad con 1-5 empleados (incluye nóminas)~150-300 €/mes
Sociedad con actividad compleja (varios socios, operaciones internacionales)~250-500 €/mes

Rangos orientativos de mercado, muy dependientes del volumen de operaciones y de los servicios incluidos. Pide siempre presupuesto personalizado antes de decidir.

Errores comunes al contratar gestoría para una sociedad

  • Contratar la misma tarifa que tenías como autónomo: la contabilidad mercantil completa no es una simple ampliación del servicio anterior, sino un trabajo distinto que requiere más tiempo profesional.
  • No preguntar por el depósito de cuentas hasta que llega el plazo: confirmar desde el principio si está incluido evita sorpresas de facturación adicional en el momento de mayor carga administrativa del año.
  • No coordinar la gestoría con la asesoría laboral si son distintas: si tu sociedad tiene empleados y trabajas con dos proveedores distintos para lo fiscal-contable y lo laboral, asegúrate de que se comunican entre sí para evitar descuadres en las nóminas y su reflejo contable.
  • Subestimar el tiempo que exige a la sociedad mantenerse al día: aunque delegues la gestión, sigue siendo tu responsabilidad como administrador aportar la documentación a tiempo; una sociedad desorganizada complica el trabajo de cualquier gestoría, por buena que sea.

Cuánto cuesta una gestoría para sociedades

PerfilRango de precio orientativo
Sociedad pequeña sin empleados~90-150 €/mes
Sociedad con 1-5 empleados (incluye nóminas)~150-300 €/mes
Sociedad con actividad compleja (varios socios, operaciones internacionales)~250-500 €/mes

Rangos orientativos de mercado, muy dependientes del volumen de operaciones y de los servicios incluidos. Pide siempre presupuesto personalizado antes de decidir.

Cómo elegir una gestoría preparada para tu sociedad

01

Pregunta por su experiencia real en Impuesto sobre Sociedades

No es lo mismo presentar un IRPF trimestral que gestionar un Impuesto sobre Sociedades anual con sus propios pagos fraccionados; confirma que lo hacen habitualmente, no de forma ocasional.

02

Confirma que incluyen el depósito de cuentas

Algunas gestorías lo cobran aparte como servicio adicional; pregúntalo explícitamente antes de firmar.

03

Revisa si gestionan también las nóminas del administrador

El régimen de cotización de un administrador societario tiene particularidades específicas que no todas las gestorías dominan igual.

Qué papel juega la gestoría en el proceso de constitución

Más allá de la gestión del día a día, una buena gestoría para sociedades también acompaña el propio proceso de constitución: redacción de estatutos, obtención del NIF provisional y definitivo, inscripción en el Registro Mercantil, y alta censal y en la Seguridad Social del administrador. Este acompañamiento inicial es tan importante como la gestión posterior, porque errores en la constitución (como una redacción de estatutos poco flexible o una elección incorrecta del objeto social) pueden generar complicaciones que se arrastran durante años. Si estás valorando este paso, puedes ver el proceso completo de transformación en nuestra guía de autónomo societario.

Preguntas frecuentes sobre gestoría para sociedades

¿Una gestoría para autónomos puede llevar también una sociedad?

Muchas gestorías ofrecen ambos servicios, pero no todas tienen la misma experiencia en contabilidad mercantil completa y fiscalidad de sociedades. Confirma específicamente su experiencia con el Impuesto sobre Sociedades antes de contratar.

¿Es obligatorio tener gestoría si tengo una sociedad?

No es obligatorio legalmente, pero la complejidad de la contabilidad mercantil y las obligaciones formales de una sociedad (libro de actas, depósito de cuentas, Impuesto sobre Sociedades) hacen que, en la práctica, la mayoría de sociedades pequeñas opten por delegarlo en un profesional.

¿Cuánto más cara es una gestoría para sociedades que para autónomos?

Suele costar entre un 30% y un 100% más que el servicio equivalente para un autónomo, principalmente por la contabilidad completa y las obligaciones mercantiles adicionales que exige una sociedad.

¿Qué pasa si mi sociedad no presenta las cuentas anuales?

El incumplimiento puede conllevar sanciones económicas y, en casos de incumplimiento reiterado, el cierre registral de la sociedad, que le impide inscribir nuevos actos en el Registro Mercantil hasta regularizar la situación.

¿Puedo cambiar de gestoría cuando mi negocio pasa de autónomo a sociedad?

Sí, es un buen momento para revisarlo. Si tu gestoría actual no tiene experiencia sólida en contabilidad mercantil y fiscalidad de sociedades, cambiar en el momento de la transformación evita arrastrar una gestión inadecuada desde el principio.

Qué preguntar a una gestoría antes de constituir tu sociedad

Antes de dar el paso, conviene tener una conversación específica con la gestoría candidata sobre el proceso completo: cuánto tarda habitualmente la constitución de principio a fin, si incluyen la redacción de estatutos personalizados o usan una plantilla estándar, y si te acompañan también en el alta del administrador en el régimen de autónomos societario, que tiene reglas de cotización distintas a las de un autónomo persona física. Una gestoría que ya conoce bien este proceso te ahorra tiempo y evita errores que, corregidos después de la inscripción registral, suelen ser mucho más costosos de solucionar que si se hubieran planteado bien desde el primer día.

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