Facturación para hostelería: guía completa de IVA y TPV
Bares, restaurantes y cafeterías tienen una particularidad que ningún otro sector combina igual: varios tipos de IVA en el mismo ticket. Esto es lo que necesitas saber.
La hostelería es, junto con el comercio, uno de los sectores con más particularidades fiscales del día a día de un autónomo. No basta con un programa de facturación genérico: la mayoría de negocios de hostelería necesitan un TPV que gestione correctamente el desglose de IVA, las comandas y el cierre de caja diario. Esta guía explica exactamente qué necesitas y por qué, incluyendo las particularidades que ha traído el auge del delivery y las plataformas de reparto a un sector que tradicionalmente solo facturaba en el propio local, y qué revisar si tu negocio combina varios formatos (mesa, barra y reparto) a la vez.
Tipos de IVA en hostelería: la tabla que debes memorizar
| Producto o servicio | Tipo de IVA |
|---|---|
| Servicios de restauración (comida elaborada) | 10% |
| Bebidas no alcohólicas servidas en el local | 10% |
| Bebidas alcohólicas (cualquier canal) | 21% |
| Alimentos básicos sin elaborar para llevar | 4% o 10% según el producto |
| Catering y eventos | 10% (según condiciones del servicio) |
La regla más importante: el alcohol siempre tributa al 21%, incluso cuando el resto de la comanda tributa al 10%. Un TPV mal configurado que aplique un único tipo de IVA a todo el ticket es una fuente habitual de errores en la liquidación trimestral.
Necesidades según el tipo de negocio de hostelería
No todos los negocios de hostelería tienen las mismas prioridades a la hora de elegir su sistema de facturación. Antes de comparar opciones concretas, identifica en qué perfil encaja el tuyo:
| Tipo de negocio | Necesidad principal |
|---|---|
| Bar o cafetería sin cocina | TPV simple con desglose de IVA, sin necesidad de gestión de comandas complejas |
| Restaurante con servicio de mesas | Gestión de comandas, división de cuentas y control de turnos |
| Negocio centrado en delivery | Integración con plataformas de reparto y conciliación de liquidaciones |
| Catering y eventos | Facturación por proyecto, con presupuestos y facturas a empresas |
| Food truck o negocio ambulante | TPV portátil con conexión de datos independiente del local |
Qué debe tener un TPV para hostelería
Un TPV (Terminal Punto de Venta) pensado para hostelería resuelve varios problemas que un programa de facturación genérico no cubre bien:
- Desglose automático de tipos de IVA dentro del mismo ticket, sin que el camarero tenga que calcularlo manualmente.
- Gestión de mesas y comandas, con posibilidad de dividir cuentas o unir varias mesas en un mismo cobro.
- Control de turnos y cierre de caja diario, con cuadre automático de efectivo y tarjeta.
- Gestión de propinas separada del precio de venta, para no mezclarlas con la facturación sujeta a IVA.
- Compatibilidad con Verifactu, ya que el TPV es, técnicamente, un sistema de facturación sujeto a la misma normativa que cualquier programa. Puedes ver el detalle en nuestra guía de Verifactu y TPV.
Facturación a empresas vs. tickets a consumidor final
La mayoría de las ventas de un negocio de hostelería son a consumidores finales, por lo que un ticket simplificado es suficiente en la mayoría de los casos. Sin embargo, cuando un cliente empresa solicita factura completa (por ejemplo, para una comida de negocios que va a deducirse como gasto), debes poder emitirla con todos los datos fiscales del cliente. Un buen TPV de hostelería permite generar ambos documentos —ticket simplificado y factura completa— sin depender de un sistema aparte.
Menús del día y ofertas combinadas: cómo se calcula el IVA
Un menú del día que combina plato, bebida y postre por un precio único plantea una duda habitual: ¿qué tipo de IVA se aplica si incluye una bebida alcohólica? La respuesta depende de cómo se desglose la oferta. Si el menú se vende como servicio de restauración con un precio único, Hacienda admite en general aplicar el tipo de la actividad principal (10%) al conjunto, pero si el establecimiento desglosa el precio del vino o la cerveza de forma independiente dentro del ticket, esa parte debe tributar al 21%. Un buen TPV de hostelería gestiona automáticamente este desglose dentro de las ofertas combinadas, evitando que tengas que calcularlo manualmente en cada venta.
Cómo configurar correctamente el TPV desde el primer día
Da de alta cada categoría de producto con su tipo de IVA correcto
Separa desde el principio comida, bebidas no alcohólicas y bebidas alcohólicas en categorías distintas, para que el sistema aplique automáticamente el tipo correspondiente.
Configura las ofertas combinadas con su desglose interno
Si vendes menús o combos, define qué parte del precio corresponde a cada tipo de IVA en lugar de aplicar un tipo único a toda la oferta.
Activa el cierre de caja diario automático
Configura el TPV para generar un resumen diario de ventas por tipo de IVA y método de pago, que facilita enormemente la conciliación con tu contabilidad.
Errores fiscales comunes en hostelería
- Aplicar un único tipo de IVA a todo el ticket: mezclar comida (10%) con alcohol (21%) bajo el mismo tipo es uno de los errores más frecuentes y más fáciles de detectar en una inspección.
- No diferenciar propinas del precio de venta: incluir la propina dentro del importe sujeto a IVA infla artificialmente tu facturación declarada.
- Descuadres entre el cierre de caja y lo declarado: si el TPV y la contabilidad no están bien sincronizados, es habitual que aparezcan diferencias entre el efectivo real y lo registrado.
- No guardar el detalle de comandas para justificar variaciones de stock: en un negocio con mermas (alimentos que caducan, roturas), conviene documentar estas pérdidas para justificar diferencias de inventario.
Gestión de inventario y mermas: por qué importa a nivel fiscal
En hostelería, las mermas (alimentos que caducan, roturas de vajilla, errores de comanda) son inevitables y afectan directamente a tu margen real. Aunque no tienen un tratamiento fiscal específico distinto al de cualquier otra pérdida de existencias, conviene documentarlas de forma sistemática: un inventario que no cuadra con las ventas registradas, sin ninguna justificación de mermas, puede generar dudas en una inspección sobre si realmente todas las ventas se han facturado. Llevar un registro simple de bajas de inventario (por caducidad, rotura o consumo interno del personal) protege tu negocio ante ese tipo de revisión y, de paso, te da información útil para controlar mejor tus costes reales.
Preguntas frecuentes sobre facturación en hostelería
¿Todas las bebidas llevan el mismo IVA en un bar o restaurante?
No. Las bebidas alcohólicas siempre tributan al 21%, con independencia de que se sirvan en el propio local, mientras que las bebidas no alcohólicas y la comida en restauración tributan al 10%.
¿El IVA cambia si es para llevar en lugar de para consumir en el local?
Depende del producto: los servicios de restauración (comida elaborada, con o sin consumo en el local) mantienen el 10%, mientras que ciertos alimentos sin elaborar vendidos para llevar pueden tributar al 4% o al 10% según el tipo de producto.
¿Necesito un TPV específico de hostelería o me sirve un programa de facturación genérico?
Para un negocio con mesas, comandas y varios tipos de IVA en el mismo ticket, un TPV especializado en hostelería es muy recomendable: un programa de facturación genérico no suele estar pensado para ese flujo de trabajo tan específico.
¿Las propinas hay que declararlas?
Las propinas no forman parte del precio de venta ni llevan IVA, pero si se reparten entre el personal a través de la nómina, sí tienen tratamiento fiscal y laboral propio que conviene gestionar correctamente con tu gestoría.
¿Verifactu afecta también al TPV de un bar o restaurante?
Sí. Si tu TPV genera los tickets y facturas de tu negocio, debe cumplir los mismos requisitos técnicos de Verifactu que cualquier otro sistema de facturación. Puedes ver el detalle en nuestra guía de Verifactu y TPV.
Delivery y plataformas de reparto: qué cambia en la facturación
Cuando vendes a través de plataformas de reparto (apps de delivery), la plataforma suele actuar como intermediaria en el cobro, lo que añade una capa adicional a tu facturación: recibes el pago neto de la plataforma, descontada su comisión, pero debes declarar el importe íntegro de la venta al consumidor final, no el neto que recibes tú. Esto significa que la comisión de la plataforma se registra como un gasto deducible aparte, no como una simple resta del ingreso. Un TPV o software de facturación que se integre directamente con estas plataformas evita tener que reconciliar manualmente cada pedido con la liquidación mensual que te envía la plataforma.
Formación del personal en el manejo del TPV
Un TPV bien configurado solo funciona correctamente si el personal que lo usa a diario entiende por qué existen esas categorías de IVA distintas. Es habitual que, ante la prisa de una hora punta, un camarero registre una bebida alcohólica bajo la categoría genérica de "bebidas" sin diferenciar el tipo de IVA, si el sistema lo permite. Dedicar una breve formación inicial a cualquier persona que vaya a manejar el TPV, insistiendo en la importancia de registrar cada producto en su categoría correcta, evita errores que después son difíciles de detectar y corregir en la liquidación trimestral.