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Seguro de accidentes de trabajo para autónomos

Desde 2019 la cobertura de accidentes de trabajo y enfermedad profesional es obligatoria para la gran mayoría de autónomos. Te explicamos qué cubre exactamente, cuánto cuesta dentro de tu cuota y cuándo tiene sentido añadir un seguro privado por encima.

Dos coberturas distintas que conviene no confundir

Cuando se habla de «seguro de accidentes de trabajo para autónomos» en realidad se están mezclando dos cosas diferentes, y entender la diferencia es la base de todo lo demás. Por un lado está la cobertura pública de contingencias profesionales, integrada en tu cuota del RETA y gestionada por la mutua colaboradora que elegiste al darte de alta. Por otro lado existe el seguro privado de accidentes, una póliza voluntaria que contratas aparte con una aseguradora y que complementa, pero nunca sustituye, a la cobertura pública. Confundir ambas cosas es un error habitual: hay autónomos que creen estar protegidos con un seguro privado sin darse cuenta de que la base de toda protección sigue siendo la cotización obligatoria a la Seguridad Social, y otros que, al revés, piensan que la cobertura pública ya cubre todo lo que necesitan sin valorar si su nivel de gastos fijos requiere algo más.

La idea clave es esta: la cobertura de la mutua es tu base, obligatoria para la inmensa mayoría de autónomos desde 2019. El seguro privado, si lo contratas, es un extra opcional que se suma por encima para cubrir lo que la prestación pública no llega a cubrir del todo, sobre todo en términos de cuantía económica.

Qué cubre la contingencia profesional del RETA

Cotizar por contingencias profesionales te da derecho, si sufres un accidente de trabajo o desarrollas una enfermedad profesional, a la asistencia sanitaria específica gestionada por tu mutua, a la prestación económica por incapacidad temporal desde el día siguiente al accidente (sin el periodo de carencia de 180 días cotizados que sí se exige en las contingencias comunes) y, en los casos más graves, a prestaciones por incapacidad permanente o a favor de familiares en caso de fallecimiento. La asistencia sanitaria de la mutua suele ser además más ágil que la del sistema público general, con menores listas de espera para pruebas diagnósticas y rehabilitación, algo que en la práctica marca una diferencia real en la duración de la baja.

SituaciónCon contingencia profesionalSolo contingencia común
Periodo de carencia exigidoNo se exige180 días cotizados
Prestación desde el día siguiente al accidenteSí, 75% de la base3 primeros días sin cobrar
Del 4º al 20º día de baja75% de la base60% de la base
A partir del 21º día75% de la base75% de la base

Comparación simplificada entre disponer de cobertura de contingencias profesionales frente a no tenerla; los porcentajes se aplican sobre la base reguladora.

¿Es realmente obligatoria?

Sí, con carácter general. Desde el 1 de enero de 2019, la ley estableció la obligatoriedad de cotizar por todas las contingencias en el RETA: comunes, profesionales, cese de actividad y formación profesional. Existen algunas excepciones, como los autónomos incluidos en el Sistema Especial para Trabajadores por Cuenta Propia Agrarios en determinadas condiciones, pero la norma general es clara: si eres autónomo por cuenta propia en el régimen ordinario, esta cobertura forma parte de tu cuota, no es algo que puedas dejar fuera.

Los TRADE tienen una obligación reforzada: los trabajadores autónomos económicamente dependientes (TRADE) deben cubrir obligatoriamente tanto la incapacidad temporal como las contingencias profesionales, sin las excepciones que existen para otros autónomos.

Qué se considera accidente de trabajo si eres autónomo

La ley reconoce como accidente de trabajo del autónomo la lesión corporal que sufras con ocasión o como consecuencia directa e inmediata del trabajo que realizas por cuenta propia. También se incluye el accidente «in itínere», es decir, el que ocurre al ir o volver del lugar donde ejerces tu actividad, siempre que ese lugar esté declarado como afecto a tu actividad económica a efectos fiscales y no coincida con tu domicilio habitual. Este matiz genera bastante litigiosidad en la práctica: los tribunales han tenido que aclarar en varias sentencias qué pruebas se necesitan para demostrar que un accidente de tráfico de un autónomo debe calificarse como laboral y no como común.

Cuánto cuesta dentro de tu cuota

El coste de la cobertura de contingencias profesionales no se paga aparte: es un porcentaje que se aplica sobre tu base de cotización elegida y se integra dentro de tu cuota mensual de autónomo, junto con el resto de conceptos (contingencias comunes, cese de actividad, formación profesional y el Mecanismo de Equidad Intergeneracional). Ese porcentaje se revisa cada año y depende también, en cierta medida, del sector de actividad.

Contingencias comunes
Mayoría
Cese de actividad
~0,9%
Contingencias profesionales (AT/EP)
~1,3%
Formación y MEI
~1%

Reparto orientativo de los conceptos que componen la cuota de autónomo; los porcentajes exactos se publican cada año en la orden de cotización.

Por qué muchos autónomos contratan además un seguro privado

La cobertura pública garantiza asistencia sanitaria y una prestación económica calculada sobre tu base de cotización, no sobre tus ingresos reales. Si cotizas por una base baja para pagar menos cuota, la prestación que recibirías en caso de accidente grave también será baja, lo que deja un hueco económico real si tu nivel de vida depende de ingresos superiores a esa base. Un seguro privado de accidentes complementa ese hueco con un capital adicional en caso de invalidez o fallecimiento, o con una indemnización de pago único que la Seguridad Social no ofrece. Es especialmente recomendable en actividades con mayor riesgo físico: construcción, reformas, transporte, hostelería con manipulación de maquinaria o actividades al aire libre.

Antes de contratar un seguro privado, conviene revisar bien qué cubre exactamente tu mutua, para no pagar dos veces por la misma protección. Puedes comparar opciones generales en nuestra guía del mejor seguro para autónomos y valorar si te conviene además un seguro de baja médica que complemente la prestación económica pública.

Qué pasa si no tienes contratada la mutua correspondiente

Al darte de alta como autónomo debes elegir una mutua colaboradora con la Seguridad Social que gestione tus contingencias profesionales, comunes y el cese de actividad. Si por error o desconocimiento tu alta queda vinculada a una mutua que no encaja con tu actividad, o si cambias de sector y no actualizas la mutua, puede haber demoras en la tramitación de una baja médica derivada de accidente. Es un trámite que conviene revisar al menos una vez al año, especialmente si tu actividad ha cambiado o si te has trasladado de comunidad autónoma. Puedes consultar y, si procede, modificar tu mutua asignada desde la sede electrónica de la Seguridad Social o a través de tu gestoría habitual, sin que suponga ningún coste adicional para ti.

Cómo se tramita una baja por accidente de trabajo

Si sufres un accidente de trabajo, el primer paso es acudir al centro asistencial de tu mutua colaboradora, no directamente a la sanidad pública, salvo urgencia vital en la que cualquier centro debe atenderte. Es la mutua quien emite el parte de accidente de trabajo y quien gestiona tanto la asistencia sanitaria como la prestación económica de incapacidad temporal derivada de esa contingencia. Conviene comunicar el accidente cuanto antes, aportando el máximo de pruebas posibles sobre las circunstancias: testigos, ubicación, hora y relación directa con la actividad profesional, especialmente en los casos más discutibles como los accidentes in itínere en vehículo propio. Guardar facturas, partes de trabajo o cualquier documento que acredite que en ese momento estabas ejerciendo tu actividad profesional puede ser decisivo si la mutua o la Seguridad Social ponen en duda la calificación del accidente.

Durante la baja derivada de accidente de trabajo, la prestación económica se calcula sobre tu base reguladora, que en el RETA suele coincidir con la base de cotización elegida en el mes anterior a la baja. Esta es otra razón de peso para no cotizar sistemáticamente por la base mínima si tus ingresos lo permiten: cuanto más baja sea tu base, menor será también la prestación que recibas en caso de accidente grave, precisamente cuando más la necesitas. Si tienes dudas sobre qué base te conviene, nuestra calculadora de cuota de autónomo te ayuda a visualizar cómo cambia tu cuota, y por tanto tu futura prestación, según la base que elijas.

Sectores donde esta cobertura resulta especialmente relevante

Aunque la obligación afecta a todos los autónomos por igual, el riesgo real varía mucho según la actividad. Profesiones con trabajo físico, manejo de maquinaria, desplazamientos constantes en vehículo o exposición a condiciones climatológicas adversas —como la construcción, el transporte, la reparación de vehículos, la jardinería, la hostelería con cocina o el reparto a domicilio— presentan una siniestralidad mucho mayor que las profesiones de oficina. En estos sectores, además de cumplir con la cobertura obligatoria del RETA, tiene especial sentido revisar la contratación de un seguro de responsabilidad civil profesional y, si el capital asegurado por defecto de la cobertura pública se queda corto para tu nivel de gastos fijos, un seguro privado de accidentes con una indemnización adicional por invalidez permanente. En cambio, para actividades de oficina con bajo riesgo físico, esta cobertura obligatoria del RETA suele ser suficiente sin necesidad de complementos adicionales, más allá de valorar un seguro de baja médica si tus ingresos dependen totalmente de tu propio trabajo diario.

Preguntas frecuentes

¿Es obligatorio cubrir los accidentes de trabajo como autónomo?

Sí, desde el 1 de enero de 2019 la cobertura de contingencias profesionales (accidente de trabajo y enfermedad profesional) es obligatoria para la generalidad de los autónomos del RETA, salvo excepciones muy concretas.

¿Cuánto cuesta la cobertura de contingencias profesionales?

Se paga dentro de la cuota mensual de autónomo, aplicando un porcentaje sobre tu base de cotización elegida que suele rondar entre el 1,3% y el 1,5%, según el tipo fijado cada año.

¿El accidente in itínere está cubierto para un autónomo?

Sí, se reconoce como accidente de trabajo el sufrido al ir o volver del lugar donde ejerces tu actividad, siempre que ese lugar esté declarado como afecto a tu actividad económica y no coincida con tu domicilio.