Sanciones por incumplir Verifactu
El régimen sancionador distingue entre el usuario del software y quien lo fabrica o comercializa. Esto es lo que arriesgas en cada caso.
Resumen rápido: hasta 50.000 € por ejercicio para quien use software no conforme, y hasta 150.000 € para quien lo fabrique o comercialice. Base legal: artículo 201 bis de la Ley General Tributaria, desarrollado por el Real Decreto 1007/2023.
| Quién | Infracción | Sanción |
|---|---|---|
| Usuario (autónomo/empresa) | Tener o usar un sistema de facturación no conforme con Verifactu | Hasta 50.000 € por ejercicio |
| Fabricante / distribuidor | Producir o comercializar software que permita doble contabilidad o no cumpla los requisitos técnicos | Hasta 150.000 € por ejercicio y tipo de programa |
| Fabricante | No emitir la declaración responsable de cumplimiento | Cantidad por cada sistema sin certificar |
¿Quién responde de qué?
El régimen sancionador distingue conductas: como autónomo o empresa, tú respondes por tener o utilizar un sistema no conforme, aunque no seas consciente del problema técnico. El fabricante o distribuidor del software responde por producir o comercializar programas que no cumplan los requisitos. Por eso es tan importante exigir la declaración responsable a tu proveedor: te protege frente a esta responsabilidad.
Cómo evitarla
La forma más sencilla de evitar cualquier sanción es confirmar por escrito, antes de tu fecha límite, que tu software está adaptado. Consulta nuestra guía sobre cómo comprobar la compatibilidad de tu software.
Cómo se determina el importe dentro del rango
Las cuantías de 50.000€ y 150.000€ son los máximos legales, no una cifra fija que se aplica automáticamente en cada caso. La Administración tributaria valora, entre otros factores, el volumen de facturación afectado por el incumplimiento, si existió intencionalidad o negligencia grave frente a un error puntual, la duración del incumplimiento en el tiempo, y si es la primera vez que se detecta un problema de este tipo o si hay reincidencia. En la práctica, esto significa que un pequeño autónomo con una incidencia puntual y de buena fe no debería enfrentarse automáticamente a la cuantía máxima, aunque legalmente esté dentro del rango sancionador.
Qué pasa si te sancionan: el procedimiento
Detección de la infracción
Hacienda puede detectar el incumplimiento a través de una inspección directa, o al comprobar que las facturas emitidas por un contribuyente no incluyen los elementos técnicos exigidos (huella, encadenamiento, QR).
Notificación y plazo de alegaciones
Como en cualquier procedimiento sancionador tributario, recibirás una notificación formal con la infracción detectada, y dispondrás de un plazo para presentar alegaciones antes de que la sanción sea definitiva.
Posibilidad de reducción de la sanción
Como en otras infracciones tributarias, regularizar la situación rápidamente y no recurrir la sanción puede dar derecho a reducciones sobre el importe inicial, aunque esto depende del caso concreto y de la normativa sancionadora aplicable en el momento.
Si detectas el problema antes que Hacienda
Descubrir tú mismo que tu sistema no cumple los requisitos, antes de que lo detecte una inspección, cambia por completo el escenario. Regularizar tu situación de forma voluntaria —migrando a un sistema certificado y, si procede, presentando las declaraciones complementarias que correspondan— suele considerarse favorablemente frente a que el incumplimiento se descubra de oficio. No existe garantía legal de que esto elimine toda responsabilidad, pero en la práctica administrativa la voluntariedad en la corrección suele jugar a tu favor a la hora de graduar cualquier sanción posterior. Por eso insistimos tanto en comprobar la compatibilidad de tu software con antelación: no se trata solo de evitar la sanción máxima, sino de estar en la mejor posición posible si en algún momento surge una duda sobre tu cumplimiento.
Hasta cuándo puede reclamar Hacienda
Como el resto de infracciones tributarias, las relacionadas con Verifactu están sujetas a los plazos generales de prescripción de la Ley General Tributaria, actualmente de cuatro años desde que se cometió la infracción. Esto significa que un incumplimiento no detectado no desaparece sin más con el paso del tiempo: mientras no haya transcurrido el plazo de prescripción, Hacienda conserva la posibilidad de iniciar un procedimiento sancionador si detecta el problema, por ejemplo, durante una comprobación relacionada con otro asunto.
Diferencia entre sanción por tenencia y por uso activo
El régimen sancionador distingue matices: no es lo mismo tener instalado un sistema no conforme sin usarlo activamente para facturar, que emitir facturas reales con un sistema que no cumple los requisitos. Aunque ambas situaciones pueden ser sancionables, la gravedad práctica —y el riesgo real de que se detecte— es mayor cuando el sistema no conforme se está usando de forma habitual para tu actividad económica.
Comparativa visual: sanción máxima por perfil
Para dimensionar el riesgo real, esta es la sanción máxima que puede alcanzar cada perfil implicado, de menor a mayor cuantía:
La sanción al fabricante triplica a la del usuario, ya que la normativa responsabiliza especialmente a quien produce o comercializa software no conforme, no solo a quien lo usa.
Por qué la sanción al fabricante es mayor
La lógica detrás de esta diferencia es de responsabilidad en cadena: un único fabricante de software no conforme puede afectar a cientos o miles de usuarios finales que confiaron en su certificación. Por eso el legislador ha optado por una sanción notablemente superior para quien produce o comercializa el software, como incentivo reforzado a cumplir la normativa desde el origen, en lugar de trasladar todo el riesgo únicamente a los usuarios que, en muchos casos, actúan de buena fe confiando en las garantías de su proveedor.
Qué hacer si ya has recibido una notificación
Si Hacienda ya te ha notificado formalmente el inicio de un procedimiento sancionador relacionado con Verifactu, lo primero es no dejar pasar el plazo de alegaciones: es tu oportunidad para aportar contexto, corregir errores en la notificación o argumentar circunstancias atenuantes. En segundo lugar, si el problema sigue sin resolverse, prioriza la migración inmediata a un sistema certificado, ya que mantener el incumplimiento mientras se tramita el procedimiento solo empeora tu situación de cara a una posible sanción por ejercicios posteriores. Por último, en casos de cierta complejidad —sobre todo si hay dudas sobre la responsabilidad real del fabricante frente a la tuya como usuario— puede compensar consultar con un asesor fiscal especializado antes de presentar alegaciones, en lugar de responder sin asesoramiento a un procedimiento que puede tener consecuencias económicas relevantes.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto puedo pagar de multa por usar software no adaptado?
Hasta 50.000 € por ejercicio fiscal, según el artículo 201 bis de la Ley General Tributaria.
¿La multa es solo una vez o se repite?
Se aplica por cada ejercicio fiscal en el que se mantenga el incumplimiento, por lo que puede acumularse año tras año si no se corrige.
¿A quién sancionan si mi proveedor no adaptó el software a tiempo?
El régimen distingue responsabilidades: el usuario responde por tener o usar un sistema no conforme, y el fabricante o distribuidor por producir o comercializar software que no cumpla los requisitos.
¿Me conviene regularizar antes de que me detecten el problema?
Sí, en general. Aunque no hay una garantía legal automática, corregir la situación de forma voluntaria antes de una inspección suele valorarse favorablemente y puede facilitar una reducción de la sanción si finalmente se impone alguna.